HISTORIA

Del Metro a la Orquesta

El sonido de un joven de 19 años tocando un corno francés en la estación Pueyrredón en Buenos Aires detuvo a Omar Zambrano, un emigrante productor venezolano que pudo conmoverse al escuchar la calidad de su compatriota que se ganaba la vida en base de la caridad de los transeúntes del subterráneo.

Un intercambio de datos de contacto dio inicio a la idea de reunir a más músicos para generar una orquesta alimentada por el espíritu de lucha y fraternidad que caracteriza a los venezolanos. La meta estaba clara, generar la propuesta osada y atrevida hecha orquesta que lograse reunificar a estos músicos y pudiesen volver a ubicarse en filas correspondientes a su talento, sin embargo, se necesitaban entender aún más los nuevos retos a los que se enfrentaban el grupo en esta nueva ciudad, el camino parecía desconocido y arriesgado.

Se lanza una convocatoria vía internet para reunificar a la comunidad de músicos venezolanos para luego integrarlos con reconocidos artistas argentinos o de cualquier nacionalidad que deseen sumarse. Las preguntas y temores no se hicieron esperar: ¿Quiénes son? ¿Por qué lo hacen? ¿Quién paga todo esto? ¿Qué quieren de mí?

Aunque el trabajo con orquestas siempre estuvo de cerca en la carrera de Zambrano, la idea de generar un proyecto propio en otras esferas parecía ser una locura, sin embargo uno a uno fueron sumándose músicos, cada uno con historias sobre su duro proceso de migración, todos compartían los malabares debían hacer para ganarse la vida mientras se adaptaban ante los nuevos códigos de la agitada ciudad.

Estas historias sólo inspiraron y empoderaron aún más la idea que parecía cada vez más atractiva para un pequeño equipo de producción que se fue armando entre argentinos y venezolanos.

La convocatoria fue lanzada y se sumó a la propuesta al reconocido Maestro Jooyong Ahn quien de inmediato no sólo se sumó a la propuesta como director sino que colocó toda su asesoría y colaboración permanente para con el proyecto.

Con casi 200 audiciones recibidas se realizó una selección y se convocó a los músicos en el Salón dorado de la Casa de la cultura del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires en 22 de septiembre de 2017 para el primer ensayo.


EL ENCUENTRO

Los nervios del encuentro, el temor de la calidad que se podía generar con músicos venezolanos que aunque venían del mismo origen no habían tocado en las mismas filas, los destacados músicos argentinos invitados sabían que no era una orquesta típica y en sus rostros se notaba que algo estaba por suceder.

Con todo listo el Maestro Jooyong Ahn saluda y de inmediato pronuncia “Oberon”. Los músicos toman sus posiciones en silencio y suenan los primeros acordes de la obra de Carl María von Weber. De inmediato todo el equipo de producción no podía creer lo que estaba sucediendo, no solo sonaba la orquesta, sonaba demasiado bien para un primer encuentro. La Adrenalina se respiraba en el ambiente pudiendo capturar el momento en las piezas registradas en video disponibles hoy en la web.

Fue difícil ponerle fin al ensayo cuando los músicos no querían levantarse de sus filas para seguir tocando, la oportunidad de volver a compartir atril con sus compatriotas era indescriptible. Entre abrazos y lágrimas las palabras de cierre fueron el momento más emotivo de la noche con la promesa de elevar y mantener el proyecto Latin Vox Machine a lo largo del tiempo para diseñar en familia un futuro óptimo a través de la música.